miércoles, 15 de agosto de 2012

BELLEZA DE LA NATURALEZA



Un sacerdote estaba a cargo del jardín dentro de un famoso templo zen. Se le había dado el trabajo porque amaba las flores, arbustos, y árboles. Junto al templo había otro templo más pequeño donde vivía un viejo maestro.

Un día, cuando el sacerdote esperaba a unos invitados importantes, tuvo especial cuidado en atender el jardín. Sacó las malezas, recortó los arbustos, rastrilló el musgo, y pasó un largo tiempo juntando meticulosamente y acomodando con cuidado todas las hojas secas. Mientras trabajaba, el viejo maestro lo miraba con interés desde el otro lado del muro que separaba los templos.

Cuando terminó, el sacerdote se alejó para admirar su trabajo.

- "¿No es hermoso?", le dijo al viejo maestro.

- "Sí..." replicó el anciano, "... pero le falta algo. Ayúdame a pasar sobre este muro y lo arreglaré por ti".

Luego de dudarlo, el sacerdote levantó al viejo y lo ayudó a bajar. Lentamente, el maestro caminó hacia el árbol cerca del centro del jardín, lo tomó por el tronco, y lo sacudió. Las hojas llovieron sobre todo el jardín.

- "Ahí está... ahora puedes llevarme de vuelta"

17 comentarios:

Maribel G. M dijo...

Dios mío!!!!!!!!!!
Marilyn, qué lección le dió en un solo segundo y sin mediar palabra.
Estupenda entrada.
Un beso y buen día

Amparo Donaire dijo...

Este cuento no lo conocía, magnifico, no haya nada como dejar fluir las cosas, ellas solas surgen y desaparecen.

Un beso y buen fin de semana que ya se acerca.
http://eltinterodeunaescritoraamparodonaire.blogspot.com.es/2012/08/acordes-tu-lado-capitulo-ix.html

Pedro Luis López Pérez dijo...

La Artificialidad de la mano humana dió paso al función dinámica de las cosas, ayudada por la misma mano Humana.
Un abrazo.

Érie Bernal dijo...

Precioso cuento!! La humildad en un puñado de hojas secas. Gracias por compartirlo.

susana dijo...

Pues sí, nada más hermoso que la naturaleza. Un beso.

Juglar dijo...

Perfecto.
Nuestra humanidad es eso, un conjunto de luces y sombras.
Gracias por compartir estas píldoras de sabiduría.
Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Siempre llega la recompensa a un acto de bondad y de amor.
Abrazo en llovizna para tu alma.

Oscar C. dijo...

Mucha gente se esfuerza en cambiar para otros, cuando lo verdaderamente bello es mostrarnos tal como somos. Como ese hermoso jardín que le faltaba ese toque de naturalidad, con nuestras cosas buenas y malas.

No hay nada mas bonito que la naturalidad, ya sea física, sentimental... la sinceridad y aceptación de como somos y sentimos es importante para alcanzar la felicidad.

Saludos.

genessis dijo...

No todos tenemos la misma valoración sobre las cosas, eso hace ver nuestra subjetividad y es lo que nos hace ser únicos e irrepetibles. De ahí surge nuestra torpeza o nuestra sabiduría.
Todo depende del cristal con que se mira... y se mira desde el alma.

Besos Marilyn

Daniel Eduardo Gómez dijo...

A veces la naturaleza es más bella por si misma que con la ayuda del hombre

Abraxos querida amiga

Peregrina dijo...

fantastico

pluvisca dijo...

Muy burna lección, hay que ser naturlaes...

besos

Patty dijo...

No necesitó decir nada, él sabía lo que tenía que hacer.... un beso Marilyn una buena lección =)

Maritza dijo...

Es que la naturaleza es sabia y hermosa en si misma, la mano del hombre solo la debilita y la maltrata.

Abrazos miles, Marilyn!

bixen dijo...

Me dejas anonadado con tu aleccionadora parábola, como tantas veces; de lo cual, ¡me alegro y... mucho!

Blondy dijo...

Guau.. menuda leccion que le dio.. Me encantan tus relatos ;)

Rebecca dijo...

hola Marilyn,
aqui se aprende a meditar sobre la vida!


un abrazo^^