sábado, 27 de abril de 2013

EL RIO HELADO




Un viajero muy cansado llegó a la orilla de un río. No había un puente por el cual se pudiera cruzar. Era invierno y la superficie del río se hallaba congelada. Oscurecía y deseaba llegar pronto al pueblo que se encontraba a poca distancia del río, mientras hubiera suficiente luz para distinguir el camino. Llegó a preguntarse si el hielo sería lo suficientemente fuerte para soportar su peso.

Como viajaba solo y no había nadie más en los alrededores, una fractura y caída en el río helado significaría la muerte; pero pasar la noche en ese hostil paraje representaba también el peligro de morir por hipotermia. Por fin, después de muchos titubeos y miedos, se arrodilló y comenzó, muy cauteloso, a arrastrase por encima del hielo. Pensaba que, al distribuir el peso de su cuerpo sobre una mayor superficie, sería menos probable que el hielo se quebrara bajo su peso.

Después de haber recorrido la mitad del trayecto en esta forma lenta y dolorosa, de pronto escuchó el sonido de una canción detrás de sí. De la noche salió un carruaje tirado por cuatro caballos, lleno de carbón y conducido por un hombre que cantaba con alegría mientras iba en su despreocupado camino. Allí se encontraba nuestro cauteloso viajero. Arrastrándose con manos y pies, mientras, a su lado, como un viento invernal, pasó el conductor con su carruaje, caballos y pesada carga... ¡por el mismo río!

Herb Smith

17 comentarios:

Marinel dijo...

Pobre!
Y esta leyenda qué significa?
Quiere decir que la cautela, el exceso de precaución o el miedo,son malos compañeros de camino?
...
:)
Besos.

MAR dijo...

O sea, que no hay que pensarse tanto las cosas
A la aventura¡
Bss

Noelplebeyo dijo...

no le veo fondo...

sobre todo si no se rompe el hielo

pluvisca dijo...

ay eel miedo...cuanto daño hace!!1

besos

Pedro Luis López Pérez (PL.LP) dijo...

Como alguien muy famoso decía:
"En el Riesgo y la decisión está el Placer".
Abrazos y besos.

Amanecer Nocturno dijo...

Suelen decir que en el punto medio está la virtud, pero está claro que los que se arriesgan ganan más o al menos si pierden han luchado fuerte por lo que querían. Yo, sin embargo, hubiera pasado de puntillas por el hielo.

Un saludo.

Magda dijo...

Toda decisión conlleva su riesgo.
Un abrazo.

Tamara dijo...

A veces otros pisaron el lugar que tu quieres pisar ahora... Un besazo.

Pedro H.R dijo...

Marilyn, yo me identifico con el conductor del carruaje, pues de etapas precavidas ya esta uno saturado, y el tiempo pasa y no se recupera.
un abrazo.

mpmoreno dijo...

El desconocimiento te da inseguridad y falta de decisión, pero no pensaba que casi arrastrándose con todo su cuerpo corría más peligro que si lo hubiera cruzado con agilidad. ¡Qué cara se le debió quedar cuando vio pasar al carruaje!

bixen dijo...

O no era sólo la superficie lo que estaba congelado, o era un río poco profundo y se cortaron o rompieron las patas los caballos de tiro.
Moraleja: Si has seguido dos huellas de carretas, creyendo haber llegado al final del camino, no te tires al río, corre o patina que cerca hay te...

genessis dijo...

Bueno, cuando uno no conoce una situación, mejor tener prudencia, pero debió subirse al carruaje...

Abrazos Marilyn.

Jerónimo dijo...

Yo saco dos conclusiones:

1.Que hay que ser más atrevido,menos miedoso.

2.Que antes de embarcarte en una aventura,infórmate bien de qué se trata.Si hubiera preguntado a alguien del lugar,le hubieran dicho que no existía peligro de cruzar el río.

Me inclino por la segunda.

Un abrazo.

Rafa Hernández dijo...

Hay que ser prudente, pero con miedo y desconfianza, poco se consigue.

Un abrazo.

Patty dijo...

Cuando no sabes que va a pasar más adelante te hace tener dudas y por eso ese comportamiento.... una lección interesante Marilyn besos :*

Kasioles dijo...

Hombre prevenido vale por dos.
Más vale prevenir que curar.
Cualquiera de estos dos dichos puede servir para este caso.
Me encanta el ruidillo del agua.
Te deseo una feliz semana y te dejo mis cariños en un abrazo.
Kasioles

MAJECARMU dijo...

A veces el desconocimiento y el miedo nos paralizan,como en este caso...Pero en otros casos el miedo es bueno,porque nos protege de caer al abismo...Al menos se atrevió a cruzarlo y mientras lo hacía aprendió lo que no sabía...
Mi gratitud y mi abrazo,compañera.
M.Jesús