miércoles, 25 de abril de 2012

LA SEGURIDAD DEL MOLUSCO

clam Pictures, Images and Photos

Un molusco estaba muy orgulloso de su caparazón. Le decía a un pez:

- “Sí señor; el mío es un castillo muy fuerte. Cuando lo cierro, nadie puede hacer más que apuntarme con el dedo.”

Así, mientras estaban hablando, se sintió un chapoteo. El pez huyó prestamente, mientras que el otro se encerró en su envoltorio.

Pasó un buen rato y el molusco empezó a preguntarse qué había sucedido.

Como todo parecía muy tranquilo, abrió sus valvas para indagar y notó que ya no se hallaba en su medio habitual.

Efectivamente, estaba junto a cientos de otros animales semejantes a él, en un puesto de mercado, debajo de un cartel que decía:

- “1000 el kilo”

22 comentarios:

Rodericus dijo...

Muy acertado. Muchas veces, las barreras que levantamos a nuestro alrededor, nos impiden ver y respirar la realidad en la que estamos sumergidos.

Un beso.

Amanecer Nocturno dijo...

Se olvidó de que le pueden transportar sin que su caparazón se entere.

Un saludo!

susana dijo...

Nunca se sabe si es mejor protegerse o huir. Un beso.

andré de ártabro dijo...

Acaso esté yo entre esa multitud con un cartel y un precio.
¡si estamos , has dado en el clavo!
Ya nos están cambiando el ambiente y nos han puesto precio.
Ingenioso.
Besos.

Nerim dijo...

Nunca podemos estar seguros de nada, no hay que bajar la guardia ni un momento, en cuanto menos lo pensamos todo cambia a nuestro alrededor invadiendo nuestra intimidad y nuestra existencia.

Un abrazo

pluvisca dijo...

Hay que saber "escuchar" y no creernos invencibles.

buean reflexión como todas las tuyas

besos

Toni Barnils dijo...

Vivir de espaldas no da más seguridad.

abrazos, buen planteamiento, muy bueno

Noelplebeyo dijo...

1000 el kilo?? menudo....molusco...

Cristina dijo...

Genial, es un placer pasar por tus publicaciones.
te dejo un fuerte abrazo, bonito miércoles.

Rafa Hernández dijo...

Muy bueno me ha encantado. No estamos seguros ni debajo de la cama; ni ser humano ni bicho viviente. Bueno al menos se vende caro.

Saludos.

Magda dijo...

Estupendo; tenemos que saber escuchar.
Muy buena reflexión.
Un abrazo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Uno más en la mercadería del mundo.

Saludos y un abrazo.

Mindy dijo...

Me ha gustado la entrada! Ha sido muy acertada en cada palabra!
Un besito! :)

Rafa Hernández dijo...

Gracias por tú comentario en mi espacio. Me gusta tu blog, te enlazo a la lista

Saludos.

Patty dijo...

Poco o nada puede valer ahora su caparazón... este mensaje es para los presumidos.... besitos linda Marilyn muakkkkkkk

Sara O. Durán dijo...

Qué triiiiste! Pero sabroso en la mesa. La ley de la vida, jejeje.
Besos.

enfuga yremolino dijo...

Qué precio tiene el protagonismo; mejor andar con cuidado
http://enfugayremolino.blogspot.com.ar/

De cenizas dijo...

¡Ay, esas falsas seguridades de los moluscos! (conozco a varios) :)



besos

Rosa.E dijo...

Marilyn, Buen cuento, excelente reflexión
Pasa un lindo viernes

Lupa dijo...

Pero que pena me ha dado ese molusco! por el amor de dios! jeje ahora como vuelvo yo a comer caracolas o almejas o lo que sea?
He entendido el doble sentido, la metáfora es perfecta.

Por cierto, siento que el concurso sea sólo de ámbito nacional, de todas formas, si eres europea, que no lo sé, algo podríamos hacer. Me gustaría contar contigo.
Besos
Lupa

jupiter24 dijo...

Todos nos creemos fuerte pero siempre hay alguien mas fuerte que nosotros.

Un saludo.

Kayla dijo...

Una buena lección.
No estamos a salvo de nada y en todo caso, esconderse no es la solución.

Me haces pensar y eso me gusta.

Un abrazo sin caparazón ( o dos).